Tía zorra estaba parida y tenía tres hijitos, y mandaba a tío conejo a buscar comida, tío conejo se iba para la rosa y se ponía a cantar cuando venía sin nada se pasaba al nido y tomaba un zorrito, lo guisaba y se lo servía a tía zorra, que guiso tan delicioso, decía, tráeme los zorritos para darles de mamar, tío conejo le traía uno, luego otro y le repetía el primero, al día siguiente hacía lo mismo y cuando le traía los zorritos los repetía para que no se notara la falta. Los cueros de los conejos los llevaba a la rosa y los ponía a secar cuando mató el último, tía zorra pidió los zorritos para darle de mamar salió corriendo hizo un tambor con los cueros de los zorritos y empezó a tocar y a cantar: tía zorra se comió a sus hijitos, tía zorra se comió a sus hijitos, cuando la zorra fue al nido no encontró nada y fue a atacar a conejo este se metió en una cueva y tía zorra se fue a meter y no cupo y corrió tan mala suerte que venían los perros y la despedazaron.
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